La psicosis experimentada durante la procesión del silencio en Celaya, es solo un reflejo de que la ciudadanía aún no se siente segura, a pesar, de lo que digan las autoridades.
La psicosis experimentada durante la procesión del silencio en Celaya, es solo un reflejo de que la ciudadanía aún no se siente segura, a pesar, de lo que digan las autoridades.