La presentación del uniforme que vestirá la Selección Mexicana en la Copa Mundial de la FIFA 2026 causó impacto no solo por su estética, sino por el simbolismo cultural de un elemento icónico: la Piedra del Sol, también conocida como el Calendario Azteca. Este monolito prehispánico ocupa un lugar central en el diseño y representa parte de la identidad ancestral de México.
La inclusión de esta figura arqueológica en el jersey mundialista implicó un proceso de autorización oficial por parte del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH). Es el organismo encargado de preservar y regular el uso de bienes culturales protegidos.
Según documentos obtenidos a través de transparencia, Adidas de México S.A. de C.V., la marca patrocinadora de la selección desde 2007, comenzó los trámites ante el INAH el 7 de abril de 2025. Ese mismo día se otorgó la autorización para reproducir la imagen de la Piedra del Sol en prendas deportivas con fines comerciales.
El costo de los uniformes
Para contar con ese permiso, Adidas pagó un monto de 41,265 pesos mexicanos ante la Tesorería de la Federación, lo que equivale alrededor de 2,249 dólares al tipo de cambio del momento. El pago se realizó conforme a la Ley Federal de Derechos y permitió el uso de la imagen en la playera mundialista.
Aunque puede parecer bajo frente al enorme negocio que representa el jersey de la Selección Mexicana, la cifra cubre estrictamente el derecho de reproducción del monumento arqueológico. En comparación, la playera versión aficionado se comercializa en alrededor de 1,999 pesos. Significa que con la venta de poco más de 20 camisetas, Adidas podría recuperar íntegramente lo desembolsado por el permiso al INAH.
El acuerdo también contempla la posibilidad de reproducir el diseño con la Piedra del Sol en otros productos oficiales como chamarras, bufandas, calzado y sombrerería, aunque hasta el momento solo se ha visto en la playera oficial. La autorización deja claro que no representa una cesión de derechos, pues los bienes culturales como este monolito siguen siendo propiedad del Estado mexicano y cualquier uso distinto al autorizado debe tramitarse nuevamente.
Un diseño con identidad
La decisión de colocar la Piedra del Sol en el uniforme del Tricolor va más allá de una cuestión estética: busca reflejar orgullo nacional, raíces culturales y la historia milenaria de México en uno de los escenarios deportivos más importantes del mundo. El impacto visual del monolito en la playera ha generado conversación, expectativa y debate entre aficionados, generaciones y diseñadores por igual.
Con el Mundial 2026 cada vez más cerca, este detalle simbólico alimenta el sentimiento de representación y pertenencia de millones de seguidores del Tri que verán a su selección vestir un uniforme que, literalmente, junta el pasado y el presente en una sola camiseta.